
Fotografías tu ropa
Luz de ventana, pared lisa, una prenda por foto. Es la parte cara: una tarde larga. Y es la única que no puede hacer una IA por ti.
Llevo dos semanas sin repetir look. No ordené el armario y no compré nada nuevo: fotografié mi ropa y monté un estilista dentro de Claude.
Aquí te dejo exactamente cómo lo hice, para que montes el tuyo.
Imagen generada
Se ve de canto, por perchas. Y por las mañanas no hay ni tiempo ni cabeza para inventar nada.
Llevo veinte años ayudando a marcas a construir su identidad visual y yo me vestía como si fuera al colegio: tengo un cajón que se llama uniforme blanco justo al lado del que dice uniforme negro.
Esta primavera entendí por qué, y no tiene nada que ver con lo que hay dentro del armario. Tu cabeza no puede combinar lo que no recuerda. Así que agarra lo último que te funcionó y lo repite. Cada mañana tomas la misma decisión porque es la única que tienes fresca.
Tenía cosas guardadas desde hacía tres años que no me había puesto nunca. No era falta de ropa. Era falta de memoria.
El resto lo hace Claude mientras tú haces otra cosa.

Luz de ventana, pared lisa, una prenda por foto. Es la parte cara: una tarde larga. Y es la única que no puede hacer una IA por ti.

Color real, formalidad, temperatura a la que es cómoda, protagonismo, ocasiones. Una ficha por prenda en Notion, con su foto dentro.
Mira el tiempo de mañana y tu agenda, descarta media ropa por filtros, y propone uno safe, uno cool y uno risky. Con la razón de por qué funciona.

Cada noche a las 22:00 te llega el correo. Eliges uno, lo marcas, y el sistema ajusta cuánto riesgo te propone mañana.
A la izquierda, la imagen que me genera el sistema con las fotos reales de mis prendas como referencia. A la derecha, yo, esa misma mañana, en el espejo del vestidor.






Las imágenes de la izquierda son recreaciones generadas con IA a partir de las fotos reales de cada prenda. Siempre van etiquetadas como generadas: es una de las reglas del sistema.
Sin letra pequeña. Esto es todo lo que hace falta y todo lo que cuesta.
Las rutinas programadas necesitan un plan de pago de Claude. Todo lo demás funciona con cuentas gratuitas.
Se puede empezar con 40 prendas e ir creciendo. De hecho es lo recomendable.
No hay servidor, ni login, ni app que mantener. Son bases de datos en tu Notion y conversaciones con Claude.
El aviso que nadie te da: el 80% del esfuerzo son las fotos. Es una tarde entera, es aburrido, y no lo puede hacer una IA por ti. Si no estás dispuesta a dedicarle ese rato, mejor saberlo ahora que a mitad.
La buena noticia: se hace una sola vez, y a partir de ahí cada compra nueva entra sola desde el correo.
Te descargas un .md, se lo das a Claude y le dices «móntame mi vestidor». Te entrevista sobre tu estilo, crea las bases de datos en tu Notion y construye el tuyo, no una copia del mío.
Y tengo clarísimo que no lo va a hacer.
Un estilista ve cosas que ningún sistema ve: cómo te mueves, cómo te sientes con una prenda puesta, qué te está pidiendo tu momento. Esto resuelve otro problema mucho más pequeño — la memoria — y lo resuelve bien.
Lo que de verdad funciona es tener las dos cosas: un sistema que se acuerde de todo lo que tienes, y alguien que te enseñe a mirarlo. Si puedes trabajar con una profesional, hazlo. Yo te recomiendo a estas dos:
De hecho, el sistema mejora muchísimo si lo entrenas con el criterio de una experta: mete sus reglas en tu perfil de estilo y verás la diferencia.
Cosas como esta, pero en tu correo. Cinco minutos de lectura y ninguna promesa de que la IA te va a cambiar la vida.